ECONOMÍA
El oro y la guerra
Las contradicciones entre el imperialismo y los países oprimidos son cada vez más intensas e irreconciliables

La reciente revalorización del oro, que superó la marca histórica de 2600 dólares por onza, indica un profundo movimiento en la economía mundial. Para comprender esta escalada, basta con observar que, en 2025, el oro acumuló una subida del 60 %, mientras que la plata se disparó un 127 %. El factor fundamental detrás de estas cifras es la creciente inestabilidad de los mercados financieros, especialmente en el sector cambiario. Hoy en día existe una marcada incertidumbre sobre la hegemonía del dólar, agravada por la gigantesca deuda pública de Estados Unidos, lo que genera inseguridad para los inversores que antes veían en la moneda estadounidense un refugio seguro.
Esta subida del oro es un síntoma de que la situación de los mercados mundiales se considera de alto riesgo. Dado que el mercado especulativo se mueve casi en su totalidad en dólares, la volatilidad cambiaria empuja a diversos sectores hacia el oro como medida de precaución. Paralelamente, se observa una tendencia a la búsqueda de la independencia monetaria liderada por países que se han rebelado contra la dominación del imperialismo. Rusia, por ejemplo, ya ha introducido modificaciones para respaldar el rublo con oro, mientras que China sigue una línea similar para proteger su economía de sanciones y represalias.
La vulnerabilidad de las monedas nacionales frente a los ataques políticos es otro punto central del problema. El caso reciente de Irán, que se enfrentó a una grave crisis de devaluación cambiaria, no fue un acontecimiento fortuito, sino un ataque político deliberado. Para las naciones en ruta de colisión con las potencias imperialistas, mantener reservas respaldadas por dólares hace que la economía del país sea vulnerable. Así, el desplazamiento hacia el oro surge como una estrategia de supervivencia y soberanía, especialmente en un escenario de tensiones militares latentes y riesgos de guerra en Oriente Medio.
El movimiento conjunto hacia el oro refuerza la idea de que el mundo se encamina hacia una gran guerra mundial. Las contradicciones entre el imperialismo y los países oprimidos son cada vez más intensas e irreconciliables. La sustitución del dólar por el oro, en este sentido, es la prueba objetiva de que los propios capitalistas ya se preparan para un cambio profundo en un futuro próximo.




