Estados Unidos
El ICE detiene a un brasileño por haber participado en los hechos del 8 de enero

La detención de Esdras Jônatas dos Santos sienta un grave precedente, al implicar a la policía de inmigración estadounidense en la deportación de una persona por participar en una manifestación

El empresario Esdras Jônatas dos Santos, investigado en Brasil por su participación en los hechos del 8 de enero de 2023 y por liderar manifestaciones en Minas Gerais tras las elecciones de 2022, fue detenido por el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y se encuentra bajo custodia en el Centro de Detención del Condado de Glades, en Florida. La detención, según la información difundida por la prensa burguesa, no implica la deportación automática y dependerá de la decisión de la justicia estadounidense.

Esdras ha sido señalado por el Tribunal Supremo Federal (STF) como uno de los implicados en los actos que culminaron en la invasión de los edificios de los Tres Poderes, en Brasilia. El empresario también habría participado, a finales de 2022, en el campamento instalado frente a un cuartel del Ejército en Belo Horizonte, donde varios grupos pedían la intervención militar y la anulación del resultado de las urnas.

A principios de 2023, Alexandre de Moraes ordenó la cancelación del pasaporte de Esdras y el bloqueo de sus cuentas bancarias. El propio empresario afirmaba encontrarse en Estados Unidos desde los acontecimientos del 8 de enero. Ahora, su detención por parte del organismo de inmigración estadounidense añade un nuevo elemento al caso: la intervención directa de las autoridades de Estados Unidos en una persecución de carácter político ocurrida en Brasil.

El caso sienta un grave precedente, en el que un brasileño buscado por hechos políticos internos pasa a ser detenido por las autoridades estadounidenses. El aparato represivo de Estados Unidos aparece como instrumento activo en un proceso que, en Brasil, se está llevando a cabo como una amplia ofensiva judicial y policial contra los participantes en los actos del 8 de enero.

La situación pone también de manifiesto la contradicción de la izquierda pequeñoburguesa. El ICE es precisamente una de las policías más denunciadas por estos sectores como expresión del llamado «fascismo» de Donald Trump, debido a la brutal represión contra los inmigrantes. Ahora, cuando ese mismo organismo detiene a un brasileño vinculado a lo que ellos llaman «golpe», la policía «fascista» es tratada, en la práctica, como defensora de la «democracia».

Desde el punto de vista jurídico, la detención no cierra el caso. En Estados Unidos, Esdras deberá responder a un proceso migratorio propio, que podrá resultar en la puesta en libertad, el mantenimiento de la custodia o la deportación. Pero, desde el punto de vista político, el episodio ya es revelador.

PORTUGUÉS: 12/04/2026