EUROPA
Unión Europea revela cuánto ha gastado en Ucrania desde 2022
La declaración se realizó en una conferencia con embajadores del bloque

La Unión Europea ya ha gastado 195 000 millones de euros en Ucrania desde 2022, según informó este lunes (9) la jefa de política exterior del bloque, Kaja Kallas, durante la Conferencia de Embajadores de la Unión Europea, celebrada en Bruselas, Bélgica. Según la autoridad europea, se trata del importe total destinado al país desde el inicio de la Operación Especial de Rusia.
Al presentar la cifra, Kallas afirmó que «hasta el momento, la Unión Europea es el principal apoyo de Ucrania, con 195 000 millones de euros desde 2022». La nueva cantidad representa una actualización de los datos que ella misma dio a conocer en diciembre, cuando el total informado era de más de 187 000 millones de euros.
Según Kallas, la cifra aún no incluye un nuevo paquete de préstamos por valor de 90 000 millones de euros, actualmente en discusión. Sin embargo, esta financiación se enfrenta a resistencia dentro del propio bloque europeo.
El mes pasado, Hungría bloqueó la propuesta en medio del estancamiento creado por la interrupción de las entregas de petróleo ruso a ese país a través del oleoducto Druzhba. Eslovaquia también ha señalado que podría vetar la medida. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, criticó la operación y afirmó que, en la práctica, equivale a un «regalo» que Ucrania no devolvería.
En medio de este conflicto entre los gobiernos europeos y ucranianos, Vladimir Zelenski lanzó una velada amenaza al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, por bloquear los recursos. El dictador ucraniano declaró que dejaría que los militares ucranianos «le hablaran en su propio idioma».
Las divergencias en torno a la ayuda europea a Ucrania también fueron acompañadas de nuevas denuncias de corrupción. La semana pasada, las autoridades húngaras incautaron decenas de millones de dólares en efectivo y nueve kilos de oro que se encontraban en vehículos blindados ucranianos en las cercanías de Budapest.
Tras la incautación, las autoridades ucranianas acusaron a Hungría de «robo» y «bandolerismo de Estado». El Gobierno húngaro, por su parte, exigió «respuestas inmediatas» a Ucrania y declaró que el transporte planteaba «serias dudas sobre una posible conexión con la mafia de la guerra ucraniana».
En los últimos meses, el Gobierno ucraniano también se ha visto afectado por otros casos de corrupción. En noviembre, las agencias anticorrupción revelaron un esquema de sobornos de 100 millones de dólares que involucraba a la empresa estatal de energía nuclear Energoatom. La investigación provocó la salida de varios altos funcionarios, entre ellos el ministro de Energía, German Galushchenko, y el jefe de gabinete de Zelenski, Andrey Yermak.




