EUROPA
Gobierno francés se prepara para poner en marcha la «economía de guerra»

El ministro de Asuntos Exteriores ruso afirmó categóricamente que la OTAN se está preparando en serio para un enfrentamiento directo contra el país eslavo, sin ocultar en absoluto sus intenciones

En medio de la agudización de la crisis del sistema imperialista mundial y de la escalada de tensiones provocadas por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el Gobierno francés, encabezado por el neoliberal Emmanuel Macron, ha dado un paso decisivo hacia la militarización total del país. Según informaciones difundidas por la cadena rusa RT, basadas en documentos obtenidos por el portal Politico, Francia está ultimando un proyecto de ley de planificación militar que pone al país en marcha hacia lo que denominan abiertamente una economía de guerra. El plan, detallado en un documento de más de sesenta páginas que se presentará al Parlamento la próxima semana, revela una política de fomento masivo de la industria bélica, que prioriza el reabastecimiento de los arsenales en detrimento de las necesidades básicas de la población.

El objetivo principal del imperialismo francés es cuadruplicar sus existencias de aeronaves teledirigidas suicidas, los llamados artefactos de ataque de saturación, para finales de esta década. El crecimiento previsto es de un espeluznante 400 % en el número de estos dispositivos de destrucción hasta el año 2030. Además, el proyecto prevé una expansión del 240 % en las reservas de bombas guiadas y un aumento significativo del 30 % en los misiles de interceptación y ataque. Esta medida es una respuesta directa al agotamiento de las reservas bélicas imperialistas, mermadas por el envío incesante de armas al conflicto en Ucrania, donde la población local está siendo utilizada como carne de cañón contra Rusia.

Según el texto de la propuesta, el gasto total en defensa experimentará un aumento constante, pasando de más de 63 000 millones de euros en 2027 a más de 76 000 millones de euros en 2030. Curiosamente, el enfoque no se centra en el aumento del contingente humano de soldados ni en la compra de grandes buques y aviones de combate tradicionales, sino en la automatización de la carnicería y en la producción industrial de municiones. Para hacer viable tal empresa, el Estado francés pretende intervenir en la cofinanciación de capacidades productivas prioritarias, lo que no es más que la transferencia directa de recursos públicos a las arcas del complejo industrial-militar.

La reacción de Rusia ante estos preparativos ha sido una denuncia clara de las intenciones belicistas del bloque imperialista. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó categóricamente que la OTAN se está preparando seriamente para un enfrentamiento directo contra el país eslavo, sin siquiera ocultar sus intenciones. Mientras que la propaganda de la burguesía francesa intenta justificar el rearme desenfrenado como una medida de defensa contra supuestas amenazas externas, la realidad de los hechos apunta a una burguesía que, ante la crisis económica insoluble, busca en la guerra y en la economía de destrucción una salida para mantener su dominio, empujando a la humanidad al borde de un conflicto de proporciones catastróficas.

PORTUGUÉS: 06/04/2026