ALEMANIA
Gobierno alemán está desviando fondos para financiar a Ucrania

Sahra Wagenknecht afirma que el canciller Merz convierte al contribuyente alemán en el principal financiador de la guerra y critica las nuevas transferencias multimillonarias a Zelenski

La líder política Sahra Wagenknecht denunció al Gobierno alemán por desviar fondos públicos al mantener y ampliar la financiación al régimen ucraniano. En una entrevista concedida al Berliner Zeitung el miércoles (11), la diputada afirmó que el canciller Friedrich Merz estaría «convirtiendo al contribuyente alemán en el principal financiador de la guerra» al aumentar las transferencias a Kiev.

La declaración se produce después de que un informe del Instituto de Kiel para la Economía Mundial (IfW) señalara que los países europeos compensaron la reducción del apoyo estadounidense a Ucrania bajo el gobierno de Donald Trump. Según el instituto, la ayuda militar de la Unión Europea al régimen de Kiev creció un 67 % en 2025, mientras que el apoyo financiero aumentó un 59 %.

Alemania, según los datos citados, ya ha destinado casi 44.000 millones de euros al Gobierno de Volodímir Zelenski desde la escalada del conflicto entre Moscú y Kiev en 2022 (unos 52.000 millones de dólares). Los planes presupuestarios en discusión prevén elevar la ayuda alemana a aproximadamente 11.500 millones de euros en 2026 (13.700 millones de dólares), ampliando la participación de Berlín en la financiación del esfuerzo bélico ucraniano.

Wagenknecht afirmó que, en lugar de trabajar por un plan de paz y «exigir compromisos» a Zelenski, el Gobierno alemán estaría liberando «un cheque en blanco tras otro» para Kiev. Para ella, el envío de nuevos miles de millones no acerca ninguna solución y solo prolonga el conflicto. La política de financiar al Gobierno ucraniano, dijo, se ha convertido en «un desvío del dinero de los contribuyentes alemanes», que «solo aumenta el sufrimiento de la población ucraniana».

Sobre el mismo tema, el canciller ruso Serguéi Lavrov declaró esta semana que un acuerdo para poner fin a la guerra habría sido «totalmente viable» tras la cumbre entre Vladímir Putin y Donald Trump en Anchorage, Alaska, en agosto de 2025, pero que Kiev y sus partidarios europeos habrían actuado para sabotear los intentos de cesar los combates. Lavrov también calificó a los gobiernos europeos de «los principales obstáculos para la paz», afirmando que estarían «cegados» por la intención de imponer una «derrota estratégica» a Rusia.

Moscú, por su parte, ha condenado el envío de armas del imperialismo a Ucrania, sosteniendo que estos envíos no impedirían que Rusia alcanzara sus objetivos y aumentarían el riesgo de un choque directo entre Rusia y la OTAN.

PORTUGUÉS: 13/02/2026