VENEZUELA
El discurso de investidura de Hugo Chávez en 1999

El proceso que llevó al chavismo al poder se estudiará en un nuevo curso de la Universidad Marxista

El 2 de febrero de 1999, Hugo Rafael Chávez Frías asumió la presidencia de Venezuela, erigiéndose en portavoz de un gran movimiento popular. Ante el Congreso Nacional, en Caracas, Chávez inició su mandato con un gesto simbólico: no juró sobre la Constitución vigente, sino sobre su condición moribunda, comprometiéndose a enterrarla para dar paso a una nueva república.

«Juro ante Dios, la patria y el pueblo que, sobre esta Constitución moribunda, impulsaré las transformaciones democráticas necesarias para que la nueva República tenga una Carta Magna a la altura de los nuevos tiempos»

Chávez comenzó su discurso trazando un diagnóstico devastador de la situación de Venezuela. El país, decía, era un cadáver viviente, donde «el 80 % de la población vivía en la pobreza», a pesar de sentarse sobre «la mayor reserva de petróleo del mundo».

«Venezuela está herida en el corazón. Estamos en un pozo humano. Por todas partes hay niños hambrientos»

Según él, la «crisis moral» de los años 70 no se afrontó; se transformó en una crisis económica en la década de los 80 y, a continuación, en una tragedia social que estalló en el llamado «Caracazo» de 1989, una rebelión popular brutalmente reprimida. Estos acontecimientos hicieron inevitable la revuelta militar de 1992, de la que él mismo fue protagonista.

«La rebelión de 1992 fue como la erupción de un volcán. Una rebelión no se decreta: simplemente ocurre»

En medio de la solemnidad del Congreso, Chávez llamó al pueblo a no dejarse engañar más por promesas vacías y prometió hacer de la sinceridad con el pueblo una política de Estado:

«La verdad es esta: estamos al borde de una tumba. Pero los pueblos no mueren, porque los pueblos son la expresión de Dios»

En su discurso, rechazó la «concertación con los que quieren conservar todo como está», afirmando que vacilar sería traicionar al pueblo. Prometió convocar un referéndum para la instalación de una Asamblea Constituyente que refundaría la República, poniendo fin al ciclo de la Constitución de 1961. Él mismo anunció que, en lugar de esperar, firmaría ese mismo día el decreto para el referéndum, anticipando el proceso de transformación:

«Hoy mismo, antes de salir del Palacio de Miraflores para el encuentro popular en Próceres, firmaré el decreto presidencial convocando el referéndum»

Otra característica del discurso fue la revalorización de las Fuerzas Armadas, no como instrumento de represión, sino como parte del pueblo. Anunció la reactivación de los batallones de paracaidistas y la creación de una brigada especial de desarrollo, con ingenieros y técnicos militares que trabajarían en obras de infraestructura, salud y agricultura.

«¡Vamos a organizar batallones agrícolas, batallones de sanidad, para una guerra contra la miseria y contra la desnutrición!»

Para Chávez, el militar debía ser un trabajador armado al servicio de la nación.

Al declarar Venezuela en «emergencia social», Chávez no pidió más poderes para reprimir, como preveían los dispositivos de la Constitución que combatía. Por el contrario, prometió devolver los derechos, los servicios y la dignidad al pueblo venezolano.

«¿Cómo vamos a suspender las garantías, si ya están todas suspendidas? Lo que necesitamos es restituirlas»

El recién investido presidente de Venezuela presentó además cifras alarmantes sobre mortalidad infantil, evasión escolar, desempleo y miseria. Denunció la sangría de la deuda externa y la corrupción que evaporó «15 planes Marshall», en referencia a la fortuna desperdiciada en décadas anteriores.

El nuevo Gobierno no se ha declarado ni estatista ni neoliberal. Chávez señaló la necesidad de un «modelo propio»:

«Tanto Estado como sea necesario, y tanto mercado como sea posible»

Chávez también señaló la necesidad de restablecer los lazos entre los países de América Latina y el Caribe y retomar la construcción de una confederación regional, con una eventual moneda común.

«Demos al mundo un ejemplo: marchemos hacia la unidad. La unión tiene que ser nuestra divisa»

El comandante concluyó su histórico discurso llamando al pueblo a la acción, exigiendo al Congreso la aprobación de una ley habilitante que permitiera afrontar de inmediato los problemas económicos y sociales del país, sin esperar los resultados de la Asamblea Constituyente.

«Declaro al mundo: Venezuela se encuentra en una emergencia social. Tenemos que actuar ahora. No hay sábados ni domingos para quienes tienen esta responsabilidad»

Para comprender el proceso que llevó a Hugo Chávez al poder, inscríbase ya en el nuevo curso de la Universidad Marxista*, que tratará sobre la Revolución Bolivariana. Las clases, que se impartirán en marzo, serán impartidas por Henrique Simonard, dirigente nacional del Partido de la Causa Operaria (PCO).

PORTUGUÉS: 31/01/2026

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