UNIVERSIDAD MARXISTA
El centro del poder popular que sustenta la Revolución Bolivariana
La Revolución Bolivariana se basa en núcleos de organización populares, con la participación directa de la población en el presupuesto del Estado y en la atención a las necesidades locales

El Partido de la Causa Operaria (PCO), a través de la Universidad Marxista, promoverá en marzo el curso «La historia de la Revolución Bolivariana», impartido por Henrique Simonard, miembro de la Dirección Nacional del PCO. El curso, que comenzará a finales de marzo de 2026 (presencial en São Paulo o a distancia, con un coste de 250 reales), ofrece un análisis marxista de las raíces del chavismo, los logros de la Revolución Bolivariana, la resistencia al imperialismo y las lecciones para el movimiento obrero en América Latina. Para comprender en profundidad este proceso revolucionario y el papel central que desempeñan las comunas en la consolidación del poder popular, es esencial examinar la experiencia de las comunas bolivarianas, el instrumento fundamental que garantiza la participación directa del pueblo en las decisiones del Estado y sostiene la soberanía venezolana frente a las agresiones imperialistas.
La Revolución Bolivariana, iniciada por el comandante Hugo Chávez en 1999, no se limitó a reformas puntuales o programas sociales aislados. Sembró las semillas de una transformación profunda, con el pueblo como participante directo del poder. Hoy, en medio del cerco imperialista que persiste con sanciones criminales, bloqueo económico y amenazas constantes, las comunas emergen como la estructura fundamental que garantiza la soberanía popular y la capacidad de movilización de Venezuela. Son la prueba viva de que la democracia real existe cuando el pueblo decide, planifica y ejecuta su destino.
Es precisamente este papel estratégico de las comunas el que se profundizará en el curso «La historia de la Revolución Bolivariana», promovido por la Universidad Marxista y el PCO, cuyo inicio está previsto para marzo de 2026. El curso examinará las raíces del chavismo, sus logros y la heroica resistencia contra el imperialismo.
Las comunas no surgieron de la nada. Son herederas directas del ideario bolivariano, inspirado en Simón Bolívar, Ezequiel Zamora y Simón Rodríguez, que Chávez rescató para romper con el Pacto de Punto Fijo, el corrupto y neoliberal régimen bipartidista que sumió al país en la miseria y la dependencia del imperialismo. La Constitución venezolana de 1999 abrió el camino para la organización popular, con consejos comunales como células de base. Pero fue en 2012, al final de su vida, cuando Chávez lanzó el desafío histórico: «¿Dónde está la comuna?».
Las comunas fueron concebidas como instancias de autogobierno territorial, donde el pueblo organiza la producción, distribuye los recursos, planifica el territorio y controla parte de los medios de producción. Trascienden los consejos comunales (unidades menores) y forman estructuras más grandes: circuitos comunales, parlamentos comunales, bancos comunales y asambleas soberanas, donde cualquier residente participa directamente en las decisiones.
Bajo Nicolás Maduro, el proyecto cobró un nuevo impulso. En diciembre de 2025, el gobierno se autodenominó Gobierno de Transición Comunal al Socialismo, integrando más de 5300 Salas de Autogobierno. Actualmente, Venezuela cuenta con más de 4000 comunas consolidadas, con el objetivo de alcanzar las 5000 en 2026 y las 6000 en los años siguientes. Miles de obras, 33 743 proyectos aprobados por el pueblo entre 2024 y 2025, se ejecutaron mediante consultas populares nacionales, con financiación directa del Estado y gestión comunitaria.
El papel de las comunas en el régimen político
A diferencia de los regímenes burgueses tradicionales, en los que el pueblo es un mero espectador de elecciones periódicas manipuladas por los capitalistas, las comunas garantizan la participación directa y cotidiana en las decisiones del Estado. Las asambleas deciden las prioridades: salud, educación, vivienda, producción de alimentos. Los bancos comunales gestionan los recursos. Los comités económicos controlan los circuitos productivos. Esta organización participativa real es la que sustenta la popularidad del chavismo, incluso bajo el peor bloqueo económico de la historia.
Durante la guerra económica (2016-2021), la pandemia y las sanciones genocidas de Estados Unidos, las comunas impidieron el caos total. Organizaron la distribución de alimentos a través de la economía popular comunal, la vacunación masiva y el apoyo solidario con redes de motociclistas y trabajadores de la salud. Ejemplos como la Comuna El Maizal (dirigida por Ángel Prado, ministro venezolano de las comunas) y El Panal muestran cómo el autogobierno combina la producción agroindustrial con la planificación colectiva, demostrando que el pueblo organizado resuelve los problemas mejor que cualquier burocracia estatal aislada.
Las comunas son, ante todo, herramientas de resistencia. Movilizan al pueblo para defender la patria: en intentos de golpe de Estado, en respuestas a sabotajes internos o externos. Chávez veía las comunas como el camino hacia el «Estado comunal». Hoy en día, proporcionan la base económica y política para la resistencia militar a la presión imperialista, uniendo a civiles y fuerzas armadas en torno a un verdadero proyecto de soberanía popular y obrera. «¡Comuna o nada!», como afirma Ángel Prado, resume el lema: sin poder popular territorial, no hay revolución que resista.
Las comunas venezolanas son la vanguardia de la lucha antiimperialista en el continente. Muestran el aspecto más concreto de la defensa del socialismo. Participe en el curso La historia de la Revolución Bolivariana y profundice en esta experiencia única: desde las raíces en el Caracazo hasta la consolidación de las comunas como base del poder popular.
El curso comienza a finales de marzo de 2026. Para más información e inscripciones, visite la página web de la Universidad Marxista o póngase en contacto con el (34) 658639285.




